
Dos nuevas investigaciones españolas del Instituto de Investigación Sanitaria Pere Virgili (IISPV) de Barcelona se suman a la creciente evidencia de que la dieta de una madre durante el embarazo tiene implicaciones duraderas para el desarrollo cerebral de su hijo y sus habilidades para tomar decisiones, que se extienden más allá de la infancia y llegan hasta la adolescencia.
Estudio principal: publicado en The American Journal of Clinical Nutrition, los investigadores encontraron que un mayor consumo materno de frutos secos y mariscos durante el embarazo se asoció con una mejor función neuropsicológica en niños de 4 a 15 años.
Estudio complementario: publicado en European Child & Adolescent Psychiatry informó que la ingesta materna de frutos secos y pescado se relacionó con una reducción de comportamientos de toma de decisiones de riesgo en niños de 11 años.
Aunque ninguno de los dos estudios se centró exclusivamente en las nueces, ambos contribuyen a la evidencia más amplia que respalda el papel de los alimentos ricos en nutrientes —como los frutos secos— como parte de una dieta prenatal saludable.
Las nueces son el único fruto seco que es una excelente fuente de ácido alfa-linolénico (ALA), el omega-3 de origen vegetal.
Puntos clave:
Esta investigación refuerza las recomendaciones dietéticas actuales que animan a incluir alimentos ricos en omega-3 durante el embarazo, no solo para la salud materna, sino también para aportar beneficios de por vida al desarrollo cerebral del hijo.
Referencias:
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