Sabemos que las nueces son un elemento imprescindible en tu cocina ya que con ellas puedes disfrutar de infinidad de platos saludables. Esto es gracias a su versatilidad y a sus múltiples beneficios para la salud, pero ¿sabes qué se esconde tras este fruto seco único?
Las Nueces de California se cultivan en una de las tierras más fértiles del planeta, el Valle Central de California. Su industria está constituida por más de 4.500 cultivadores y aproximadamente 85 procesadores, todos ellos representados por la California Walnut Commission desde 1987. Su presencia es imprescindible a nivel mundial ya que dos tercios del consumo internacional de este fruto seco proviene de los valles californianos y más del 63% de nueces que se consumen en España son de California.
Pero ¿cómo llegan las nueces desde la otra punta del mundo hasta nuestra despensa? El proceso de cosecha de las Nueces de California sigue una normativa muy estricta para asegurarse la calidad y la seguridad alimentaria. Normalmente se recolectan desde finales de agosto hasta noviembre. El primer paso transcurre mientras se sacuden las nueces de los árboles, para hacerlo correctamente se usan remecedoras mecánicas. Una vez han caído, se apilan cuidadosamente en hileras para que así puedan ser recogidas del suelo. Una vez recogidas, se entregan a la descascarilladora con la que se elimina la cascara exterior verde para que así se laven, sequen y entreguen a un procesador. Es allí donde posteriormente las nueces se deshidratan mecánicamente hasta alcanzar el nivel óptimo de humedad del 8%, nivel necesario para proteger su calidad durante el almacenamiento. Es en este punto donde las nueces pueden seguir dos caminos distintos, dependiendo de si se van a exportar con o sin cascara.
En el caso de que se exporten con cáscara las nueces son clasificadas de forma mecánica por tamaño. Una vez realizado este paso se organizan visualmente a mano y se envasan en sacos. Cuando han sido almacenadas ya están listas para ser enviadas a los distintos lugares del mundo. Si en cambio las nueces se comercializan sin la cáscara, éstas pasan por una máquina de descarrillado. Una vez están peladas se controlan para separarlas por tamaños, grados de color y tipos. Este último paso se realiza a mano por personal entrenado y siguiendo estrictos criterios de calidad y según la normativa USDA. Una vez realizado las nueces peladas están preparadas para aterrizar en distintos puntos.
Con este proceso se subraya la seguridad y calidad de las Nueces de California. Recuerda que una vez llegan a tu despensa es importante saber cómo conservarlas para que estén perfectas cuando hagamos uso de ellas. Las nueces son un fruto seco único gracias a su alto contenido de Omega-3 y a su sabor y versatilidad, la cual permite que se cocinen de distintas formas y se incorporen a infinidad de deliciosos platos.

